viernes, 19 de septiembre de 2014

Orientación vocacional y Proyecto de vida


¿VOS ......Ya planificaste tu futuro?



En el siguiente artículo te queremos presentar el relato de diferentes jóvenes entrevistados en marco de una investigación realizado en la carrera de Psicología, los mismos cuentan sus experiencias respecto de la elección vocacional y proyecto de vida. Así mismo, incluimos la opinión de cuatro especialistas sobre el tema. 
   
   Al finalizar tus estudios secundarios seguramente te has encontrado con la incertidumbre de no saber qué elección tomar en tu vida. Decidir sobre cómo encaminar tu futuro no suele ser fácil, de aquí que te puede surgir la duda de trabajar y estudiar, ayudar a tu familia, o simplemente elegir una de estas opciones.

    En una entrevista realizada al Licenciado Sergio Rascovan, éste te cuenta respecto de ¿por qué es tan difícil tomar decisiones en esta etapa de tu vida?
Rascovan: ¿A quién no le ha costado de joven saber qué elegir para el futuro de uno mismo? Todos pasamos por la incertidumbre de elegir qué estudiar, de qué trabajar, si hacer lo que nos dicen nuestros padres o hacer lo que nos gusta. Construir una identidad no es fácil, y menos una identidad que tenga que ver con tu futuro de trabajo, ya que la vocación no se da de un día para el otro, sino que se construye a lo largo de tu vida. En esta construcción de tu identidad deberás tener en cuenta tu contexto más cercano y la visión de los "otros" lo que los psicólogos llamamos la otredad, es decir tus amigos, tu familia, tu pareja, etc. Estos otros son los que también podrían ayudarte o no en esta elección de vida, porque lo que quieras ser en un futuro también va a depender tus experiencias de vida en tu sociedad.


Ahora, te presentamos a Lucía, Matías, Érica y Virginia


todos ellos tienen distintas experiencias que quieren 

compartir con vos...... 


Lucia 21 años, es estudiante de arquitectura, soltera y vive con su familia, opina respecto a la elección de su carrera:

“Porque me gustó la carrera y también porque mi papá
es arquitecto así que me pareció que estaba bueno y me metí”  

    Como adelantaba Rascovan, en la experiencia que nos cuenta Lucía para elegir su carrera ella se ha identificado con un otro, en este caso su papá....

                                                                             





¿Crees que está bien elegir una carrera igual a la de tus padres o elegirías otra?






Matías 23 años. Microemprendor:


“Yo siempre quise ser un empresario. Empecé un emprendimiento de sonido e iluminación con dos amigos, pero me llevaba mucho tiempo así que hice contactos y empecé una sociedad que se dedica a instalar pantallas         publicitarias en varias zonas de la ciudad. Me gusta mucho    este ambiente, y espero algún día poder devolver el capital a  mi vieja que me prestó para arrancar con                                                                 lo mío".


    Entrevistamos al Doctor Ovidio S. D’Angelo Hernández sobre lo que te contó Matías y nos dijo: Matías fue valiente... tenía metas claras y una familia que le dio el apoyo y el sustento económico que lo acercó a la realización de su proyecto. Los valores que elijas para tus proyectos de vida se complementa con lo que deseas hacer, o sea las metas de tu vida cotidiana y social... pero tené en cuenta que lo que vayas a hacer esté dentro de tus posibilidades, y sobre poder reflexionar y ser critico en tus decisiones. 



 Érica 24 años, estudiante del Profesorado en Lengua y Literatura. UNC: 
                                           
“Una vez vi una peli... Tres idiotas, creo se llamaba,
con la que me sentí identificada. Uno de los
personajes decidió estudiar ingeniería para poder
ayudar a su familia a tener una mejor situación económica.
Me identifiqué porque no estudiaba por pasión y yo
hice tres años de abogacía pensando que tenía trabajo seguro
hasta que no pude más, no era lo mío. Ahora estudio
Profesorado en Literatura” 
                       

    Ante el caso de Érica (24) consultamos al Doctor José Sahovaler sobre los factores que influyen en la elección del proyecto de vida y nos respondía: Muchas veces se prioriza lo monetario ya que estamos en un sistema capitalista ambicioso. Esto puede llevar a que se paralicen tus expectativas vocacionales.... pero no te asustes! la satisfacción que encontrarás cuando puedas decidir sobre lo que querés ser te hará sentir más seguro. 


Virginia 18 años. Estudiante de secretariado administrativo:                                                                                                 
“Yo elegí estudiar una carrera corta para poder recibirme rápido,
Ya que, si bien no tengo novio en un futuro me gustaría tener hijos,
no sé si casarme, pero me gustaría estar conviviendo con mi pareja” 






¿Tenés pensado casarte en algún momento de tu vida? 
¿y tener hijos? 





La socióloga María Herrera Ponce te responde algunas inquietudes sobre este tema: Los tiempos han cambiado hoy los jóvenes y adolescentes eligen en primera medida pasar por una convivencia y cohabitación, y no tanto casarse. Sin embargo, muchos de ellos desean tener hijos. Ahora no es como antes, donde lo principal era casarse por la iglesia o civil. los tiempos han cambiado y el motivo principal para casarse todavía tiene relación con el ideal de amor romántico.  


En este artículo te hemos contado algunos casos y lo que opinan algunos profesionales sobre el tema.
Ahora te toca a vos probar responder con sinceridad las anteriores preguntas y las que sigue...



FINALMENTE TE INVITAMOS A EXPLORAR LOS LINKS QUE VERÁS A CONTINUACIÓN SOBRE LA GUÍA DE CARRERAS 2015 DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA Y LA EXPO ESTUDIAR Y TRABAJAR PROMOVIDO POR EL MINISTERIOS DE EDUCACIÓN DE CÓRDOBA...




sábado, 13 de septiembre de 2014

Los Jóvenes de Hoy y el Proyecto de Vida

Compartimos un video realizado por un grupo de alumnos de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba

Tu plan de vida, es tuyo


Los 10 principales consejos para hacer un Plan de Vida:

1. Honestidad crítica para autoconocerse.

2. Honestidad para aclarar cuáles han sido tus principales intereses desde pequeño.

3. Honestidad para conocer el mundo en el que estás inmerso y las posibilidades reales de continuar en él para lograr los propósitos y la realización de tus objetivos.

4. Honestidad para definir cuáles son las condiciones que facilitan, impulsan obstaculizan o inhiben tu desarrollo personal.

5. Honestidad para determinar cuáles han sido las personas y acontecimientos más influyentes en tu vida, sus principales características y la forma de cómo te afectó.

6. Honestidad para hacer un diagnóstico generoso, exigente, crítico y valorativo de tu realidad personal pasada y presente, junto a las propias fortalezas y debilidades.

7. Honestidad para meditar cuáles son tus ideas sobre su vida espiritual, emocional e intelectual.

8. Honestidad para ser sincero sobre cuáles han sido las decisiones más significativas que has tenido que tomar, voluntaria o involuntariamente.

9. Honestidad para tener en cuenta cuáles han sido los principales éxitos y fracasos de tu vida.

10. Honestidad para tener presente cuáles son los aspectos que más te gustan y los que más te disgustan en relación con sus relaciones familiares, escolares, sociales, etc.


(fuente: http://blog.micumbre.com/2013/10/12/padres-ensenen-a-sus-hijos-adolescentes-a-hacer-un-plan-de-vida/)

El Psicopedagogo Guzmán Chávez Julio Cesar nos enseña un poco más en la siguiente presentación...


¿De qué hablamos cuando hablamos de PROYECTO DE VIDA?

El proyecto de vida tiene que ver con los sueños y las aspiraciones que todas las personas tienen a medida que van creciendo. Esto se relaciona con distintos aspectos de la vida, como por ejemplo, qué se quiere estudiar o aprender, a qué le gustaría dedicarse, dónde le gustaría vivir, si se quiere o no formar una familia y cuántos hijos/as se tiene pensado tener, los pasatiempos, los deportes, etc. 

Estos aspectos pueden cambiar con el tiempo de acuerdo a la edad, a las necesidades de cada persona, a la influencia de las personas que nos rodean y a las oportunidades que se van presentando. El cómo se aprende a ser mujeres y hombres también influye en la construcción del proyecto de vida. 

En este escenario de cambios, es difícil a veces hacernos las preguntas sobre nuestro futuro y encontrar respuestas que nos dejen tranquilos/as. Por eso vale la pena reflexionar sobre lo que se quiere de sí mismo y de lo que se pretende ser más adelante, es decir, cómo la persona se ve ahora y cómo le gustaría verse en el futuro.

El proyecto de vida que vamos elaborando es una especie de energía que nos moviliza e impulsa hacia la realización de los propios sueños. Cuando lo compartimos con personas en las que tenemos confianza, estas nos pueden ayudar a reflexionar y a encontrar oportunidades y medios para avanzar en el camino que queremos seguir. 

Por otra parte, el proyecto de vida personal se relaciona con el proyecto de futuro de la sociedad en que se vive. En general, los y las jóvenes están más abiertos/as a los cambios y promueven conductas innovadoras en sus familias y su grupo social. De ese modo, la gente joven representa lo que la sociedad será mas adelante y el aporte de cada uno es valioso para el conjunto social.






Amor, mujeres y poesías.... OLGA OROZCO ALEJANDRA PIZARNIK ALFONSINA STORNI ¿Qué sabemos de poesía?

martes, 2 de septiembre de 2014

Entrevista a Emilia Ferreiro "Si los docentes no leen son incapaces de transmitir el placer de la lectura"

"Si los docentes no leen son incapaces                                                          
de transmitir el placer de la lectura"

La educadora argentina que revolucionó la lectoescritura asegura que si los docentes no leen son incapaces de transmitir placer por la lectura. Dice que todos los chicos pueden aprender si los maestros se lo proponen. Para la investigadora, la escuela es muy resistente a los cambios porque siguen instaladas viejas ideas.
(Entrevista por Mariana Otero) 
Emilia Ferreiro casi no necesita presentación. Para el mundo de la educación es un referente indiscutible, que revolucionó la enseñanza de la lectoescritura y que realizó numerosos aportes a la alfabetización en el mundo.
Es argentina, pero está radicada en México desde hace más de dos décadas. Su tesis de doctorado fue dirigida por Jean Piaget en la Universidad de Ginebra. Hace años que recorre América y Europa dando conferencias y capacitaciones a docentes; es autora de innumerables artículos científicos y libros y fue reconocida varias veces como doctora honoris causa por diversas universidades, entre ellas la Universidad Nacional de Córdoba (1999).
La investigadora del Centro de Investigación de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional de México estuvo en Córdoba invitada por la Facultad de Psicología de la UNC. En diálogo con La Voz del Interior , aseguró que el docente no puede seguir haciendo tareas burocráticas, que debe profesionalizarse, que todos los chicos pueden aprender si tienen un maestro que crea que pueden lograrlo y que la escuela se resiste a los cambios que no genera ella misma. A continuación, un extracto de una larga charla.

–¿Qué puede hacer la escuela para evitar el fracaso escolar?
–El fracaso escolar tiene varias caras (...) Voy a hablar de los aprendizajes vinculados con la lengua. La alfabetización inicial o tiene lugar en los primeros años de la primaria o es un déficit que se arrastra muy mal. Incluso en casos donde no hay percepción de fracaso puede haber fracaso con respecto a lo que significa alfabetizar. Hoy nadie puede considerarse alfabetizado si está en situación de comprender mensajes simples, saber firmar o leer libros con léxico y sintaxis simplificada. Desde finales del siglo XX estamos asistiendo a una revolución en la que la digitalización de la información es parte de la vida cotidiana y la escuela ni se ha dado cuenta. Entonces sigue preparando para leer un conjunto limitadísimo de textos, sigue haciendo una alfabetización para el pizarrón. Trabajar con la diversidad de textos y alfabetizar con confianza y sin temor a circular a través de los múltiples tipos de textos y de soportes textuales del mundo contemporáneo es indispensable.
–¿Se puede decir que la escuela sigue siendo demasiado conservadora para niños de la era tecnológica?
El sistema escolar es de evolución muy lenta. Históricamente ha sido muy poco permeable a cambios que la afectaban. Dos ejemplos: cuando apareció la birome, la primera reacción del sistema educativo fue “eso no va a entrar acá porque arruina la letra”, y la escuela le hizo la guerra a ese instrumento: una guerra perdida de antemano (...) Lo mismo hizo cuando aparecieron las calculadoras de bolsillo y dijeron “eso va a arruinar el cálculo escolar y no van a entrar”. Y entraron con muchas dificultades, hasta que en algunos lugares descubrieron que podía hacerse un uso inteligente de la máquina de calcular. En ese contexto hay que ubicarse. La institución escolar siempre ha sido muy resistente a las novedades que no fueron generadas por ella.
–Ahora se resiste a la computadora.
–Es una tecnología de escritura y tiene ventajas innegables para la enseñanza. La primera reacción es de desconfianza. El primer acto reflejo es que si nos traen una, la ponemos con llave.
–¿Se puede alfabetizar igual en diferentes contextos sociales y culturales y con recursos distintos?
–Hay cosas que van a ser iguales y otras que son necesariamente distintas. Algo que les digo siempre a los maestros es: “¿Usted no sabe qué hacer el primer día? Lea en voz alta”. La experiencia de escuchar leer en voz alta no es una experiencia de todos los chicos antes de entrar a la escuela y es crucial para entender ese mundo insólito que tiene que ver con que hay estas patitas de araña (muestra las letras) en una hoja y que suscitan lengua.
–Es otra forma de enseñar a leer y escribir...
–Más que empezar con la pregunta típica de cómo hago para enseñar a leer y escribir, primero hay que enseñar algo acerca de lo que es la escritura y para qué sirve. El maestro tiene que comportarse como lector, como alguien que ya posee la escritura. La gran diferencia entre los chicos que han tenido libros y lectores a su alrededor y los que no los han tenido es que no tienen la menor idea del misterio que hay ahí adentro. Más que una maestra que empieza a enseñar, necesitan una maestra que les muestre qué quiere decir saber leer y escribir. Cuanta menos inmersión haya tenido antes, más hay que darle al inicio.
–¿El docente es consciente de que esta es una buena manera de enseñar a leer y escribir? Hay investigaciones que dicen que los maestros no leen.
–Ese es uno de los dramas del asunto porque se habla mucho del placer de la lectura, pero ¿cómo se transmite ese placer si el maestro nunca sintió ese placer porque leyó nada más que instrucciones oficiales, libros de “cómo hacer para”, leyó lo menos posible. Es muy difícil que ese maestro pueda transmitir un placer que nunca sintió y un interés por algo en lo que nunca se interesó. En toda América latina el reclutamiento de maestros viene de las capas menos favorecidas de la población. En muchos casos no hay aspiración a ser maestro. Y en ese sentido cambió, pasó de ser una profesión de alto prestigio social a una con relativo bajo prestigio social.
–¿Cuánto influye eso en la alfabetización de los niños?
–Mucho, porque si alguien está haciendo lo que hace porque no pudo hacer más, se va a sentir frustrado; y la frustración profesional no ayuda al ejercicio profesional. 
          Una escuela vieja. –¿Se avanzó en el modo de alfabetizar?
–Hay una visión muy instrumentalista que piensa lo mismo desde hace tantas décadas que da hasta lástima decirlo. Dice: “Primero vas a aprender la mecánica de las correspondencias grafofónicas y para eso mejor que ni pienses porque es un ejercicio mecánico de asociación de correspondencias. Después vas a aprender de corrido, y después vas a entender lo que estás leyendo y después, quizá, te venga esa cosa desde algún milagro llamada placer por la lectura”. En realidad, el placer por la lectura entre los chicos que tienen lectores a su alrededor es lo primero que se instala (...) Es lo primero, no lo último.
–Esta tendencia del placer antes que lo instrumental no está en práctica; seguimos con las viejas teorías. ¿Cómo se revierte eso?
–No es fácil. Lo que no consigo es que me den la lógica de la visión opuesta. Por ese lado hice investigaciones que revelan que los chicos piensan sobre la escritura antes y que lo que piensan es relevante y que es bueno tenerlo en cuenta.
–¿Sigue en vigencia esa idea de que el maestro es la autoridad que les enseña a niñitos que no saben nada?
Siguen instaladas viejas ideas que son parte de la lentitud del sistema para reaccionar. A veces con el razonamiento de que si siempre se hizo así para qué cambiar (...) Una de las tendencias es regalarle el fracaso a la familia o al niño y no asumir la responsabilidad de que todos los chicos pueden aprender y deben aprender. Andan buscando desde antes que empiece el año escolar quiénes van a repetir o quiénes son los disléxicos o los que tienen alguna patología por la cual la cosa no va a andar. Y realmente todo cambia muy fuerte cuando el maestro dice “aquí no va a haber repetidores” y cuando asume desde el inicio que “aquí van a aprender todos”. Eso exige un involucramiento fuerte del maestro con el aprendizaje; ahí entramos en otra vertiente, en la que el oficio del maestro se ha ido burocratizando cada vez más y desprofesionalizando al mismo tiempo. Recibe instrucciones y las ejecuta: esa es la definición de un burócrata. En tanto, el profesional es el que sabe lo que está haciendo, por qué lo está haciendo y tiene una racionalidad y una especificidad que puede defender profesionalmente.
–¿Cómo se hace para sacar adelante a niños que concurren a escuelas donde hay un libro cada 40 alumnos, sin biblioteca ni computadora y el docente, además, atiende situaciones familiares, psicológicas?
–Enseñar a leer y escribir bajo los bombardeos es difícil. Cuando un maestro está convencido de que puede hacer algo termina descubriendo la manera de hacerlo, y si deja que el malestar general lo apabulle no va a poder hacer nada. Si acepta estar ahí es porque cree que algo puede hacer. Si forma parte de la desesperación colectiva, si se deprime junto con el ambiente, no va a poder hacer nada. Pero hay maestros creativos que consiguen llevar adelante algo que da esperanza... El maestro tiene que decir “aprender es posible”, como el médico decir “la salud es posible”. 

Fuente: http://www.otraescuelaesposible.es/entre_emilia_f.htm